El nombre binomial de la copana es Cumulopuntia boliviana. Se trata de un cacto que pertenece a la familia de las Cactaceae. Otros de los nombres usuales para esta planta son Kepo, Espina y Puscaya. Esta planta crece en Sudamérica (especialmente en Argentina, Chile, Bolivia y Perú) a una altura de casi 4,000 metros por sobre el nivel del mar. Tiene predilección por las tierras secas, cálidas y rocosas. Se dice que la copana era muy utilizada por la tribu de los kallawayas, localizada en las zonas actualmente comprendidas por Bolivia y Perú. La copana produce flores de color amarillo y gran atractivo visual. En muchos países se la utiliza como planta ornamental para decoración o en situaciones especiales. Es una planta muy carnosa que posee varios tallos cilíndricos repletos de espinas. Como todo cacto es de color verdoso.
La copana posee diferentes propiedades medicinales. Tiene un excelente efecto diurético, digestivo, colagogo, y mejora la función del hígado. Se la utiliza en distintas ramas de la medicina para tratar cólicos, dolores de muelas, sudoraciones, cirrosis, reumatismo, gastroenteritis, dolores de cabeza y tensiones musculares excesivas.
En las preparaciones curativas a base de copana se utilizan tanto las hojas como los tallos de esta planta, teniendo especial cuidado en no lastimarse con las espinas que protegen a esta planta (como primera medida se procederá a cortarlas con unas tijeras especiales). Para cocinar la copana se deben preparar 20 gramos de este cacto por cada litro de agua. Beber entre tres y cuatro tazas por día. A partir de la copana también se puede preparar una efectiva tintura. Disolver 50 gr. de tallos y hojas de esta planta en 200 cc de alcohol. Tomar 3 ó 4 cucharadas al día, disolviéndolas previamente en un vaso de agua tibia o en un té.

