La planta de limón, conocida comúnmente como limonero, suele tener una altura que oscila entre los 3 y los 6 metros. El nombre binomial de esta planta es Citrus limonum Risso, y forma parte de la familia Rutaceae. Se trata de un árbol irregular que posee formas desparejas. Las hojas del árbol de limón tienen un largo promedio de 6 cm. El fruto de esta planta es el conocido limón, que suele tener un largo de entre 8 y 10 cm. En la composición química del limón se encuentran los siguientes elementos: aceites esenciales, linalo, limoneno, nerol, citronelio, pectina y ácido cítrico.
El limón es una fruta que posee calcio, fósforo, potasio, hierro, vitamina B1, B2 y C, como magnesio. Los usos medicinales del limón referidos con más frecuencia son los que se detallan a continuación: está indicado en casos de asma, gota, resfríos, gripe, tos, anemia, raquitismo y carencia de vitamina C. Asimismo, esta planta es muy utilizada en forma externa para combatir todo tipo de dolores y para luchar contra el reuma.
Las formas de administración del limón en usos medicinales son muy variadas. El limón se puede consumir en forma natural (se lo aplica sobre la zona afectada, especialmente en casos de reuma), en infusión, té y máscaras. Para preparar una infusión de limón hay que tomar las hojas de esta planta y calentarlas en agua hirviendo. Esta infusión es muy efectiva contra las indigestiones, los resfríos y los mareos. Con las semillas de limón se puede preparar un té con efecto vermífugo (elimina todos los parásitos intestinales). La máscara facial de limón, por otra parte, ayuda a mantener la juventud y la tersura en la piel del rostro (cortar finas rodajas de esta fruta cítrica y esparcirlas de modo uniforme por toda la cara).
