Algunas plantas tienen sustancias que estimulan, tonifican o activan ciertas funciones del organismo. Algunos de los principios que podemos enumerar son los siguientes:
–Principios estimulantes: contribuyen a quitar el sueño, activar la circulación, disminuir el hambre y favorecer la actividad física. Son alcaloides derivados de las xantinas. Su exceso causa daños en la salud.
–Principios nutritivos: en una dieta adecuada y balanceada este efecto se manifiesta en la capacidad de la persona para trabajar y vivir de forma saludable.
–Principios tónicos y generales: los tónicos actúan sobre el sistema nervioso simpático, estimulando las funciones de todos los órganos, gracias a sustancias como alcoholes, flavonas y terpenos.
–Principios tónicos digestivos: todos los condimentos empleados para dar sabor a los alimentos son excelentes tónicos, estimulan los ácidos y los jugos digestivos necesarios para aprovechar sus nutrientes. Su acción es debida a los aceites esenciales o a los ácidos orgánicos.
–Principios tónicos circulatorios: actúan directamente sobre el sistema circulatorio activando su funcionamiento.
–Principios tónicos cardíacos: de la planta conocida como digital y de las flores del retamo se obtienen sustancias con principios cardiotónicos.
–Principios activadores de defensas: algunas plantas medicinales contienen flavonas, flavonoides, ácidos orgánicos como el ascórbico o vitamina C y carotenos, sustancias que además de actuar como limpiadores estimulan el sistema defensivo.
–Principios tónicos uterinos: plantas que actúan sobre los órganos genitales femeninos para normalizar las funciones alteradas.
–Principios hormonales: enfermedades como la diabetes, en la que falta insulina y el hipertiroidismo en el que hay deficiencia de tiroxina han podido ser controladas con el uso de hormonas preparadas en laboratorio, aunque se debe preferir el control médico estricto y permanente.
