Además de servir el aceite de lavanda para realizar masajes, también deberíamos añadir que es de gran ayuda para aliviar trastornos circulatorios.
Un truco si sufres de piernas cansadas, pesadas y que tienden a doler: realízate, o pide a algún que lo haga, un fricción con unto de lavándula, siempre con movimientos circulares y ascendentes. Verás que sientes tus piernas mucho mejor luego.
Otros usos de este óleo esencial: es filántropo para mejorar quemaduras y eczemas, o incluso para tratar y dar alivio en casos de acné y de infecciones por hongos.
En general se puede afirmar que es un buen «amigo» de la piel, sea que se sufra de acné o que se tenga un cutis muy sensible, aplicar este aceite con un ágil fricción todas las noches, luego de la crema, y ayer de acostarse, será de gran ayuda.
Disuelto en agua muy caliente, todavía es adecuado para hacer baños de vapor en caso de congestión nasal
Si se sufre de reumatismo o dolores articulares, igualmente se recomienda añadir en un baño de inmersión. Relajante y sanador.

