La planta conocida con el nombre de adelfa es un arbusto de buen tamaño (alcanza alturas de hasta cinco metros) con crecimiento y desarrollo durante todo el año. Es una planta con tallo gris y ramificaciones ascendentes. Las hojas de esta planta son lanceoladas y sus flores de color rosado. El nombre binomial que le corresponde a esta especie es el de Nerium oleander. La planta de adelfa es originaria de Europa y de algunas zonas de Medio Oriente. Es una especie muy utilizada como planta ornamental en diferentes partes del mundo. Crece especialmente en zonas arenosas con buena exposición al sol.
La adelfa suele ser utilizada como planta de exterior, aunque también existe la posibilidad de practicar su cultivo en interiores. Si bien puede alcanzar alturas de hasta 5 metros lo más usual es que tenga un promedio de solo un metro y medio. En su composición química la adelfa tiene flavonoides, sustancias resinosas, ácidos cardiotónicos, oleandrina, gitoxigenina, rutósido, glucósidos cardíacos (neriosido) y ácido ursólico.
La adelfa es una hierba medicinal que tiene un poderoso efecto sobre el sistema cardiovascular, razón por la que debe ser administrada con precaución en enfermos del corazón. Por esta misma característica, de todas maneras, es una planta que es aprovechada por su efecto cardiotónico. La adelfa es una planta que posee un excelente efecto diurético por su elevada presencia de flavonoides. Las presentaciones más usuales de la planta de adelfa en la actualidad son en forma de cápsulas y comprimidos que poseen una concentración de esta planta en cantidades que no superan nunca los 0.05 gr por cada dosis. Es necesario tener presente que la adelfa es una planta que posee una enorme toxicidad, por la que es muy raro encontrar preparaciones caseras en las que no estén controladas las dosis exactas.

