Las flatulencias son el resultado de un proceso gástrico de desintegración de los alimentos, así como del efecto de las bacterias que se encuentran en el aparato digestivo y, adicionalmente, las partículas de excremento aerosolizadas.
Suelen tener un olor muy desagradable, sin embargo resulta curioso que los principales constituyentes de la flatulencia son gases inodoros. Los componentes que otorgan el mal olor provienen de trazas de otros elementos constituyentes producidos por la ruptura de proteínas: ácido butírico (olor a mantequilla rancia), compuestos del azufre o sulfuro de hidrógeno (olor a huevos podrido) o disulfuro de carbono.
La flatulencia se puede prevenir o mejorar mediante una alimentación adecuada, evitando comidas copiosas, muy condimentadas o fuertes, así como reduciendo la toma de bebidas gaseadas y mejorando la digestibilidad de los alimentos que se consideran flatulentos (ciertas verduras y todas las legumbres) mediante la técnica culinaria y la condimentación más apropiadas.
Para su tratamiento son recomendables algunos condimentos como el comino, así como también algunas hierbas como el perejil, la menta, el hinojo o el jengibre que pueden ser agregados en ensaladas o consumirse de la forma que prefiera. Estas plantas son excelentes para la eliminación de estos molestos procesos de nuestro cuerpo.
Otra hierba recomendada es la hierbabuena (menta piperita) con la que puede preparar una infusión colocando 5 gramos de hojas frescas de esta planta en una taza de agua. También puede preparar una infusión especial para las afecciones del estómago con hojas de toronjil.Se colocan en una taza de agua hirviendo. Se deja reposar durante 10 minutos y luego se toma los más caliente posible.


