Posee múltiples propiedades, facilitan la actividad excretora de los riñones, elimina los líquidos que se acumulan en los tejidos y se considera un valioso medicamento.
Contiene quercetina, por lo que ayuda a combatir los procesos inflamatorios del intestino. Por su parte, los compuestos azufrados y el flavonoide quercitina que posee son útiles para evitar la proliferación de procesos cancerosos.
Por su riqueza en anilina, le otorga propiedades que ayudan a fluidificar la sangre y a prevenir los trombos; es valioso para prevenir enfermedades circulatorias, como colesterol, hipertensión y arteriosclerosis entre otras. Ayuda a combatir procesos inflamatorios de la vías respiratorias y es un excelente digestivo, ya que favorece el hígado y la vesícula. Ofrece excelentes resultados en las enfermedades hepáticas, además de disminuir las toxinas putrefactas en el intestino.
A nivel externo, es un buen desinfectante de la piel y es útil contra las picaduras de insectos, gracias a sus propiedades antibacterianas; combate las verrugas, la caspa y elimina el picor de los sabañones.
Remedios caseros con cebolla
1) Jarabe para la tos
Calma la tos y se deberá tomar varias veces al día. Colocar cinco cucharadas de azúcar morena y dos cebollas rojas en juliana en una cacerola y ponerlo a fuego lento. Al final se obtendrá un jarabe oscuro, que habrás de colar, al que añadirás un limón exprimido.
2) Para eliminar verrugas
El caldo de cebolla machacada en vinagre y aplicado dos o tres veces al día, ayuda a combatirlas.
3) Caldo depurativo con cebolla
Es depurativo, limpia el intestino y es un excelente diurético, que ayuda a eliminar toxinas. En tres litros de agua, añade cuatro o cinco ramas de apio, cuatro manzanas y cuatro cebollas pequeñas. Luego de cocinar, debes colar y añadir limón a la hora de tomar. Toma una taza media hora antes de cada comida.

